29.4.12
21.2.12
[23] Tesis Doctoral
Esta Tesis está disponible en el repositorio Gredos de la Universidad de Salamanca.
Toda la información está contenida en este enlace, que sirve para su publicación y cita hasta que se publique en otro medio.
http://gredos.usal.es/jspui/handle/10366/110856
LITERATURA DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS
APROXIMACIÓN ESTÉTICA AL MODELO LITERARIO ESPAÑOL DE PRINCIPIOS DE SIGLO (2001-2011)
JARA CALLES
JARA CALLES
Universidad de Salamanca. Facultad de Filosofía.
Departamento de Filosofía, Lógica y Estética.
Área de Estética y Teoría de las Artes
Director, José Luis Molinuevo
Resumen
En la presente tesis se aborda la idea de una Literatura de las nuevas
tecnologías, que podría quedar descrita y caracterizada por una serie
concreta de procedimientos y formas de articulación de contenidos, que
guardarían estrecha relación con el hecho de asumir las nuevas
tecnologías, y también la ciencia, como espacio de subjetivación.
Se revisa, por tanto, la operatividad del discurso teórico actual,
disponible en estos momentos; así como la posibilidad de conformar una
categoría estética a la luz de estas circunstancias de escritura. Para
ello ha sido fundamental someter la teoría a la práctica, es decir,
invertir el procedimiento de investigación habitual, tomando los textos
con el fin de generar una categoría integrada de lo tecnológico que
partiera de su propio objeto de estudio.
Ése sería el criterio de lectura e investigación de esta tesis, dado que
se revisa la posibilidad de adscribir una serie concreta de obras a un
paradigma hermenéutico, que aunque unifica la perspectiva de lectura de
los textos, permite contemplar la singularidad de cada propuesta.
Interesan, por tanto, las realizaciones coherentes y neutras en relación
a lo tecnológico, pero también aquellas que destacan justamente por
haber resuelto esta cuestión desde la superficie del problema, es decir,
estilísticamente.
Así, es a través de la noción de actitud como puede pergeñarse el
espacio y la atención que requieren estas obras, al actuar como criterio
de discriminación de unas prácticas y otras. En este sentido, hablar de
una Literatura de las nuevas tecnologías lleva a hablar al mismo tiempo
de una condición estética muy concreta, en tanto génesis creativa
inédita y forma de innovación en el espacio de escritura; es decir,
construcción, más investigación, unida a la creación.
Abstract
This thesis deals with the idea of literature of new technologies that
could be described and characterized by a specific set of procedures and
forms of articulation of content that would keep close relationship
with the assumption of new technologies, and also the science, as a
space of subjectivity. It reviews, therefore, the applicability of the
current theoretical discourse, available now, as well as the possibility
of creating an aesthetic category in the light of the circumstances of
writing.
For this purpose, it has been fundamental to submit the theory to
practice, in other words, reversing the normal investigation procedure,
using the texts to build an integrated category of technology that
departed from its own object of study. That would be the criterion of
reading and research of this thesis, since it reviews the possibility of
ascribing a particular set of works to a given hermeneutic paradigm
that even if it unifies the prospect of reading these texts, it takes
into consideration the uniqueness of each proposal at the same time.
Therefore, what interests is the consistent and neutral achievements in
relation to the technological, but also those that just stand out for
having resolved this issue from the surface of the problem,
stylistically. Thus, it is through the notion of attitude that the space
and attention that these works require can be perceived, acting as a
criterion of discrimination of different practices. In this sense, to
speak about literature of new technologies is to speak at the same time
about a very specific aesthetic condition, such as an unprecedented
creative genesis and form of innovation in the writing, i.e
construction, more research, coupled with creation.
Agradecimientos
Pág. 13
[22] Entrevista OZ + La Tierra no es redonda
Hace unos meses me hicieron una entrevista para La Opinión de Zamora.
El motivo, Literatura de las nuevas tecnologías (Tesis Doctoral).
http://www.laopiniondezamora.es/zamora/2012/02/04/editoriales-adaptarse-coexistencia-soportes/577538.html
Más una entrevista para la radio de la Universidad de León, programa La Tierra no es redonda.
http://www.ivoox.com/tierra-no-es-redonda-120202-audios-mp3_rf_1031828_1.html
En definitiva, cosas que van saliendo y que hay que archivar.
El motivo, Literatura de las nuevas tecnologías (Tesis Doctoral).
http://www.laopiniondezamora.es/zamora/2012/02/04/editoriales-adaptarse-coexistencia-soportes/577538.html
Más una entrevista para la radio de la Universidad de León, programa La Tierra no es redonda.
http://www.ivoox.com/tierra-no-es-redonda-120202-audios-mp3_rf_1031828_1.html
En definitiva, cosas que van saliendo y que hay que archivar.
6.12.11
[21] Artesanía / Apropiación / Escritura / Fanzines
The Weird Menace
[1] La reivindicación de un oficio: El Juguete rabioso. Un fanzine de fake, remake y ensayo ficción. Número 1, Marzo de 2011
Porque está en la esencia del fanzine ser permeable a los
acontecimientos próximos a su materia, parece lógico que, en una época
de deterioro económico, resurja el interés por este género u otros
similares, como el folletín, sea o no con pretensiones conceptuales. En
el caso concreto de este fanzine, lo que se aprecia es un regreso al
género, quizá como ejercicio teórico “de la falsedad”; o lo que es lo
mismo, a las circunstancias de escritura en una actualidad que no deja
de cuestionar la operatividad de términos como origen, originalidad,
propiedad y autenticidad. Como ha señalado Fernández Porta en Homo sampler, es en estos momentos cuando el lo-tech está cobrando “credibilidad, a la vez que el do it Yourself se presenta como una marca- ¡inequívoca!- de honestidad” (Fernández Porta, 2008: 121).
Trasladando esta tendencia a la escena de la creación literaria
nacional, podría decirse que su legitimación en el contexto oficial
sucedió igualmente en el interior de esta obra, publicada por Anagrama
en 2008; además desde un punto de vista ideológico, teórico, estético y
estilístico, si se piensa que el autor aprovecha la textualidad de
géneros como el fanzine, más allá de su eficacia semántica, en
conjunción con una visión ampliada del sampleado, que aparece revisado
en términos de identidad. Si esta idea es relevante es porque la
metodología unida a estas prácticas suele aparecer vinculada a un
temperamento creativo, próximo a su vez a una retórica emocional
nostálgica; puesto que bajo pretensiones de realismo estético (lo-tech),
recrearía realizaciones hand made sin serlo. Esto es, presentando
acabados no profesionales o manufacturados a partir de un trabajo con
dispositivos y herramientas de alta tecnología (por ejemplo, la película
del Proyecto Nocilla).
Una muestra reciente de este aspecto podría encontrarse en el primer número del fanzine El juguete rabioso
de Jorge Carrión. Un trabajo que fue presentado como un regreso a los
orígenes (las fotocopias), pero también como una operación nostálgica de
regreso a los proyectos amateur desarrollados en los años de
estudiante. No obstante, observada con atención, la publicación no tiene
tanto de amateur, aunque pueda considerarse “precaria” por las
exigencias del formato (en este caso, papel de bajo gramaje y
consistencia). Antes al contrario, podría hablarse de una creación de
autor, dado que constituye un ejercicio profesional cuya apariencia,
además de calculada, se intuye prevista (como en otras ocasiones, es
Robert Juan-Cantavella quien se encarga del diseño). En este sentido, el
fanzine también podría ser considerado un objeto “de lujo” (carácter
reconocido por Carrión en una nota en su blog), e incluso un fetiche
literario, si se considera el proceso editorial del proyecto, así como
su distribución y venta (por ejemplo, sin que haya exposición de los
ejemplares, como ocurre en Tipos Infames, Madrid).
Sin embargo, por el hecho de que tanto el desorden como las
irregularidades de imagen (aquellas que no son propias de la impresión,
sino que provienen del diseño del texto) puedan llegar a resultar
excesivas por su detalle, podría decirse que este fanzine plantea en sí
mismo la posibilidad de ser considerado un fake de su propio género,
aunque sea en términos estilísticos, no así estéticos. Considerando la
época en la que se inscribe, la publicación se convierte en la muestra
de una actitud concreta frente a lo literario, que cobra sentido en
contraposición al vertiginoso ritmo de producción de novedades de la
industria editorial ante una crisis económica. Un motivo que hace que lo
más interesante de este fanzine sea la recuperación y renovación
conceptual del género, que no descansa tanto en la reproducción de los
recursos formales propios del mismo (el papel fotocopiado), como en
haber asumido su carácter y actitud inicial, punk, como modelo y medio
de expresión.
Así, y a pesar de que la tendencia editorial viene a confirmar la buena salud de prácticas como el remake o el fake
discursivo, que son tendencias con una amplia tradición, este primer
número del fanzine cobraría especial relevancia a la luz de uno de los
últimos acontecimientos del circuito literario español: la puesta en
cuestión de la legitimidad del apropiacionismo y el remake como técnicas
de construcción textual, por parte de María Kodama frente a El hacedor (de Borges), Remake.
Bajo este punto de vista, y aun cuando todo el fanzine está dedicado a
esta temática, conviene resaltar la presencia de dos textos que, por su
naturaleza, parecen haberse adelantado a la discusión planteada a raíz
de esta polémica. Dos relatos que no comparten los mismos
procedimientos, pero que sin embargo participan de un mismo temperamento
discursivo, como visión similar de lo literario. Los textos “El Paseo”
de Marc Caellas y “24” de Jorge Carrión, basados respectivamente en los
conceptos de edit y sampleado.
Así, el primero de los relatos recupera el concepto edit de la escena
musical, para después iniciar su traducción literaria en torno a El paseo
de Robert Walser. Según puede apreciarse en el fanzine, el edit
consiste en una relectura cuyo resultado es un texto renovado, aunque
claramente derivado del original. Esto es, el resultado de un proceso de
edición que puede consistir en tareas de selección, discriminación de
componentes o implementación de la pieza, con el fin de alcanzar una
actualización del texto, teniendo en cuenta un marco diferente de
recepción.
Se trata, por tanto, de un ejercicio de control sobre un texto, sea
musical, visual o literario, que se aproxima al concepto de depuración,
pero bajo una concepción flexible del término. Lo que resulta, entonces,
es una obra derivada de la anterior, a la que se accede a partir de
mecanismos de apropiación, y en la que se produce un traslado de un
procedimiento de composición musical a otro contexto, en este caso
literario. Así, el objetivo puede ser hacer más atractivo un texto de
acuerdo a ciertos imperativos de mercado; o bien llevar a término una
forma de reapasionamiento estético que, aunque parte del objeto, se
dirige fundamentalmente hacia aquello que lo singulariza, es decir,
hacia su propuesta constructiva.
Por otro lado, si se atiende a la propuesta de Carrión, “24”, puede
apreciarse cómo el autor opta por trasladar (y traducir) a lo literario
el mecanismo de apropiación y sampleado de la película The clock
de Christian Marclay. Para ello, y a través de la gestión de su legado
literario, Carrión sustrae diferentes extractos y citas que son, a su
vez, asépticamente apropiados. Es decir, ejerciendo un procedimiento con
el que interviene una tradición literaria de forma horizontal, sin
necesidad de representar jerarquías, como hacía Christian Marclay en su
obra.
Teniendo en cuenta el proyecto fílmico, se constata que la
complejidad de la propuesta no se debe únicamente a la pericia técnica y
estructural de la obra, sino a la noción de tiempo, que se desarrolla a
partir del concepto de duración, también utilizado como agente
expresivo. Cabe señalar, por tanto, que la película The clock
se singularice por el hecho de ser el procedimiento de sampleado de
clips y secuencias visuales que la integran (materiales tomados de
distintas películas); además con la peculiaridad de representar en ellas
imágenes de relojes que muestran, a su vez, horas diferentes. La
película tiene una duración de 24 horas, que son filmadas a lo largo de
la película, haciendo coincidir el tiempo de los espectadores con el
tiempo que muestran los relojes. Dicho con otras palabras, The clock pone en escena 24 horas sobre 24 horas; que es el motivo que posteriormente adapta Carrión en su relato, bajo el título “24”.
Sin embargo, dadas las características de cada medio, Carrión opta
por mostrar literariamente el transcurso de un día, valiéndose para ello
de citas y extractos textuales tomados de obras literarias diferentes.
Una serie de textos que aparece enunciada en el margen derecho de cada
página, en orden de sucesión; pero a pesar de lo cual la transición
entre una pieza y otra no acaba de reconocerse formalmente en el texto.
Antes al contrario, la progresión temporal del relato, es decir, la
sucesión de acontecimientos, es la que va construyendo una temporalidad
que ya no permite hablar de fragmentación discursiva, como de una sola
construcción. No se trata de una operación de corta y pega, sino de
sampleado, motivo por el cual no resulta pertinente el uso de comillas,
puesto que funcionan (pragmática y discursivamente) como un todo, y
resuelven, además, una necesidad textual concreta.
Lo que se pone de relevancia, entonces, es una estrategia de creación
que conlleva una sensibilidad estética diferente, basada en primera
instancia en un desplazamiento de los límites habituales entre
producción y consumo. Como ocurre en otros espacios no necesariamente
artísticos, el reciclado (y vaciado) de signos conforma una tesitura
creativa que poco tiene ya que ver con los principios asociados al
modelo de construcción textual posmoderno; sino que parte de una forma
natural de relación con el entorno cultural que pasa por este tipo de
procesos. Tanto sería así, que ésa es la razón por la que estas
soluciones deben más al hecho de asumir la contemporaneidad como espacio
de reflexión (qué significa crear actualmente), que al uso de unas
técnicas concretas (que es, normalmente, lo que se subraya de estos
textos).
Se trata de la suspensión del carácter histórico de los objetos
culturales y, por tanto, del adelgazamiento de la tradición, pero sin
que esto suponga una mala práctica, un gesto deshonesto, o un mero
ejercicio estilístico, sino otro tipo de reconocimiento y actitud hacia
ello. Un término importante es el de vaciado, puesto que ya no se trata
de pensamiento irónico o de deconstrucción de una tradición, sino de una
reescritura (y apropiación) de lo al/ready made, es decir, de aquello
que hoy está disponible.
[2] La reivindicación de una actitud: 5000 Negros. Un fanzine pulp. Número Especial. Octubre de 2011
Otro ejemplo que cabe mencionar, además del anterior, es el de 5000 Negros. Un fanzine pulp, también de reciente aparición. Un proyecto coordinado por Óscar Sáenz y Violeta Hernando, que participa del carácter artesanal del género, pero sin otorgarle el carácter exclusivo o de culto del anterior. Quizá por ello, sus autores han optado por elaborar un fanzine en conjunción con las posibilidades que ofrecen las herramientas digitales para la edición, la gestión y la promoción de contenidos; haciendo que éste salga a la calle no únicamente al viejo estilo. Sin embargo, no cuentan con una versión digital completa de cada número, por lo que el uso de canales digitales de información parece destinado a la presentación, promoción y archivo de cada publicación. Es decir, en tanto plataformas de visibilidad (Issuu), que a su vez permiten el enlace y la movilidad del fanzine a través de redes sociales y blogs. Por ejemplo, uno puede encontrar y seguir a los 5000 Negros en facebook, blogspot y twitter, que son las tres plataformas de comunicación que los editores utilizan para adelantar noticias, generar propuestas o descubrir rarezas de la actualidad mediática; aunque también funcionen como zona de ampliación de su discurso, ya que permiten la interacción con lectores, fans y detractores (que también los tienen).
Así, mientras El juguete rabioso se ha propuesto como un regreso al origen de la cultura fanzine a partir de una reconceptualización del género, 5000 Negros no niega su origen (escriben irónicamente “¿Cuántos escritores se necesitan para escribir un fanzine?”), como tampoco su pretensión de estilo pulp, o el gusto por la edición con características de alta definición: cubiertas de alto gramaje, blanco y negro más colores intensos, limpieza textual, márgenes justificados. Se trata de un regreso al formato pulp, pero como proyecto de creación que, sin embargo, no debe tanto a las tendencias (ahora que ha regresado el gusto por lo retro y todo aquello que contenga ecos de revival) como a una voluntad de escritura y creación conjunta.
Tal y como se definen, 5000 Negros es una publicación abierta al intercambio creativo, también espontáneo (cuentan con colaboraciones de Alberto Olmos, Javier Calvo, Cristina Fallarás o Javier Avilés), a la generación de relatos e historietas pulp y, sobre todo, a los contenidos (sean relatos o ilustraciones) bizarros. Una serie de coordenadas estilísticas que hacen de este fanzine no sólo una publicación atractiva, sino también muy gamberra y desenfadada. De hecho, y porque así lo obliga su carácter, unido a las licencias que permite un género como éste, hasta la fecha han dado salida a textos con dosis variantes de obscenidad, humor y provocación; que contrastan, por otro lado, con la moderación formal del diseño de cada número. Es decir, con la depuración de los excesos que en ocasiones parecen protagonizar (e identificar) a los fanzines, quizá con el fin de favorecer la lectura y apreciación de cada texto.
Así, el cuidado en la elaboración del fanzine pone de relieve dos aspectos no siempre relacionados, como son el de la profesionalidad de la publicación, un ejemplo de compromiso con el proyecto, más la “precariedad” asociada a este tipo de géneros. Dicho de otra forma, su desarrollo, distribución y éxito dependen fundamentalmente del trabajo y la gestión de sus editores, así como del rendimiento de cada lote de publicaciones. Sin embargo, a pesar de no llevar mucho tiempo en librerías, la publicación no ha pasado inadvertida. Por diversas circunstancias, fanzine wars incluidas, su presencia se ha hecho cada vez más notable, aunque podría decirse que la consolidación del proyecto ha tenido lugar con el número especial dedicado a la elaboración de un remake de otro remake. El Kodama Remake, en tanto contestación y gesto de desaprobación frente a la polémica desatada por la heredera de los derechos de la obra de Borges ante el escritor Agustín Fernández Mallo. Una iniciativa que, además de verse avalada por la independencia y la libertad del género, ha servido para dar solución creativa a una cuestión no poco compleja, como es la legitimidad del apropiacionismo por un lado y, por otro, su coste legal.
Si se recuerda, este caso dio lugar a reacciones muy distintas, entre las cuales destaca la redacción de una carta de apoyo al autor por parte de Miguel Espigado. Un texto escrito con cierta urgencia (así lo requería la noticia, por otro lado), que en apenas unos días contó con el aval de numerosas firmas de autores, lectores y críticos, unidos de esa forma a la protesta. Un gesto al que también se sumaron numerosos medios de prensa, que además de dar cuenta de la noticia, difundieron parte de la carta y de las firmas compiladas, como muestra de un criterio que no sólo denunciaba la postura de Kodama, sino que reivindicaba la labor creativa de Fernández Mallo en cuanto tal.
Así, aparecieron artículos firmados por Villoro, Germán Sierra, Fernández Porta, o David Torres, que fueron relevantes por el hecho de basarse en aspectos relativos a la construcción de la obra de Fernández Mallo, y no tanto en las intenciones del autor. Si es importarte subrayar este aspecto, es porque esta polémica dio lugar a discursos más centrados en conmover una conciencia que en el análisis de lo que estaba sucediendo, que tenía una dimensión estética, pero también una dimensión jurídica y legal. Quizá por ello, una de las respuestas más solventes sea la de este fanzine, puesto que abordó la cuestión sin ese tipo de lastres y, sobre todo, sin los condicionamientos propios de otro tipo de medios; compilando también algunas de esas firmas, pero sobre todo aportando textos inéditos de otros muchos autores. De ese modo, uno encuentra entre estas páginas entradas de blogs, cartas de protesta, artículos y collages, así como textos de creación e ilustración que, como el hacedor, juegan a la mixtura y la apropiación de imágenes y referentes.
Ya que es un Kodama remake, puede entenderse el elemento más recurrente, aunque sea alegóricamente, tanto como la presencia de variaciones, remakes y reescrituras de textos de Borges, como hacen los autores Mauro Roa, Francisco Javier Pérez o Doménico Chiappe. Unos textos que vendrían a poner en claro la legitimidad de mantener una relación favorable con la tradición, que por lo mismo sume, en lugar de restar. Una idea muy próxima al modelo de pensamiento “de segunda mano” que expresaba Luis Macías en la película del Proyecto Nocilla, en tanto estrategia que apuntaba hacia formas de gestión de la información más flexibles y abiertas. Así, y aunque el aparato legal no siempre lo refleje, prácticas como la apropiación y el remake constituyen en estos momentos mecanismos de creación no sólo legítimos, sino ampliamente legitimados por el imaginario social.
Como ha apuntado Fernández Porta, el problema que plantea esta polémica tiene más que ver con cuestiones estéticas que con la propia legislación, que en lo que a ello respecta resulta, si no obsoleta, fuera de tiempo. Viendo las consecuencias que su aplicación ha tenido en una trayectoria creativa como la de Agustín Fernández Mallo, no parece un exceso diagnosticar cierto retraso cultural; primero por estar juzgándose una conciencia creativa como si fuera una técnica intercambiable y, segundo, por apelar a criterios difícilmente sostenibles en relación a la propuesta estética de El Hacedor (de Borges), Remake. Se ha hablado de “un modo obsoleto de entender lo que es una marca” (Germán Sierra), pero sobre todo parece un modo obsoleto de entender lo literario ahora. Sin embargo, se trata de un caso lamentable que quizá sirva como revulsivo ante un problema cada vez más agresivo en relación al tratamiento de la creación contemporánea, como son los derechos de los autores frente a la gestión de los derechos de autor. Por lo que puede entenderse la relevancia de que un fanzine haya asumido temática y críticamente esta polémica, incluso participando del mismo ejercicio de vaciado y apropiación de Borges, atendiendo para ello a su disponibilidad en forma de tradición. Pues, al fin y al cabo, su respaldo intertextual sucede más allá de la cita visible.
Por último, lo que se constata con esta tendencia artesanal es la operatividad y legitimidad de una ética muy concreta, cuyas coordenadas estéticas aún están pendientes de escritura legal. Sobre todo por tratarse de contextos en los que ya no importa tanto el origen como la funcionalidad de los materiales. Un giro cualitativo que evidencia la brecha actual entre las nociones de estrategia y actitud, fundamental para poder apreciar una forma distinta de percepción y de relación con el entorno como es ésta.
[2] La reivindicación de una actitud: 5000 Negros. Un fanzine pulp. Número Especial. Octubre de 2011
Otro ejemplo que cabe mencionar, además del anterior, es el de 5000 Negros. Un fanzine pulp, también de reciente aparición. Un proyecto coordinado por Óscar Sáenz y Violeta Hernando, que participa del carácter artesanal del género, pero sin otorgarle el carácter exclusivo o de culto del anterior. Quizá por ello, sus autores han optado por elaborar un fanzine en conjunción con las posibilidades que ofrecen las herramientas digitales para la edición, la gestión y la promoción de contenidos; haciendo que éste salga a la calle no únicamente al viejo estilo. Sin embargo, no cuentan con una versión digital completa de cada número, por lo que el uso de canales digitales de información parece destinado a la presentación, promoción y archivo de cada publicación. Es decir, en tanto plataformas de visibilidad (Issuu), que a su vez permiten el enlace y la movilidad del fanzine a través de redes sociales y blogs. Por ejemplo, uno puede encontrar y seguir a los 5000 Negros en facebook, blogspot y twitter, que son las tres plataformas de comunicación que los editores utilizan para adelantar noticias, generar propuestas o descubrir rarezas de la actualidad mediática; aunque también funcionen como zona de ampliación de su discurso, ya que permiten la interacción con lectores, fans y detractores (que también los tienen).
Así, mientras El juguete rabioso se ha propuesto como un regreso al origen de la cultura fanzine a partir de una reconceptualización del género, 5000 Negros no niega su origen (escriben irónicamente “¿Cuántos escritores se necesitan para escribir un fanzine?”), como tampoco su pretensión de estilo pulp, o el gusto por la edición con características de alta definición: cubiertas de alto gramaje, blanco y negro más colores intensos, limpieza textual, márgenes justificados. Se trata de un regreso al formato pulp, pero como proyecto de creación que, sin embargo, no debe tanto a las tendencias (ahora que ha regresado el gusto por lo retro y todo aquello que contenga ecos de revival) como a una voluntad de escritura y creación conjunta.
Tal y como se definen, 5000 Negros es una publicación abierta al intercambio creativo, también espontáneo (cuentan con colaboraciones de Alberto Olmos, Javier Calvo, Cristina Fallarás o Javier Avilés), a la generación de relatos e historietas pulp y, sobre todo, a los contenidos (sean relatos o ilustraciones) bizarros. Una serie de coordenadas estilísticas que hacen de este fanzine no sólo una publicación atractiva, sino también muy gamberra y desenfadada. De hecho, y porque así lo obliga su carácter, unido a las licencias que permite un género como éste, hasta la fecha han dado salida a textos con dosis variantes de obscenidad, humor y provocación; que contrastan, por otro lado, con la moderación formal del diseño de cada número. Es decir, con la depuración de los excesos que en ocasiones parecen protagonizar (e identificar) a los fanzines, quizá con el fin de favorecer la lectura y apreciación de cada texto.
Así, el cuidado en la elaboración del fanzine pone de relieve dos aspectos no siempre relacionados, como son el de la profesionalidad de la publicación, un ejemplo de compromiso con el proyecto, más la “precariedad” asociada a este tipo de géneros. Dicho de otra forma, su desarrollo, distribución y éxito dependen fundamentalmente del trabajo y la gestión de sus editores, así como del rendimiento de cada lote de publicaciones. Sin embargo, a pesar de no llevar mucho tiempo en librerías, la publicación no ha pasado inadvertida. Por diversas circunstancias, fanzine wars incluidas, su presencia se ha hecho cada vez más notable, aunque podría decirse que la consolidación del proyecto ha tenido lugar con el número especial dedicado a la elaboración de un remake de otro remake. El Kodama Remake, en tanto contestación y gesto de desaprobación frente a la polémica desatada por la heredera de los derechos de la obra de Borges ante el escritor Agustín Fernández Mallo. Una iniciativa que, además de verse avalada por la independencia y la libertad del género, ha servido para dar solución creativa a una cuestión no poco compleja, como es la legitimidad del apropiacionismo por un lado y, por otro, su coste legal.
Si se recuerda, este caso dio lugar a reacciones muy distintas, entre las cuales destaca la redacción de una carta de apoyo al autor por parte de Miguel Espigado. Un texto escrito con cierta urgencia (así lo requería la noticia, por otro lado), que en apenas unos días contó con el aval de numerosas firmas de autores, lectores y críticos, unidos de esa forma a la protesta. Un gesto al que también se sumaron numerosos medios de prensa, que además de dar cuenta de la noticia, difundieron parte de la carta y de las firmas compiladas, como muestra de un criterio que no sólo denunciaba la postura de Kodama, sino que reivindicaba la labor creativa de Fernández Mallo en cuanto tal.
Así, aparecieron artículos firmados por Villoro, Germán Sierra, Fernández Porta, o David Torres, que fueron relevantes por el hecho de basarse en aspectos relativos a la construcción de la obra de Fernández Mallo, y no tanto en las intenciones del autor. Si es importarte subrayar este aspecto, es porque esta polémica dio lugar a discursos más centrados en conmover una conciencia que en el análisis de lo que estaba sucediendo, que tenía una dimensión estética, pero también una dimensión jurídica y legal. Quizá por ello, una de las respuestas más solventes sea la de este fanzine, puesto que abordó la cuestión sin ese tipo de lastres y, sobre todo, sin los condicionamientos propios de otro tipo de medios; compilando también algunas de esas firmas, pero sobre todo aportando textos inéditos de otros muchos autores. De ese modo, uno encuentra entre estas páginas entradas de blogs, cartas de protesta, artículos y collages, así como textos de creación e ilustración que, como el hacedor, juegan a la mixtura y la apropiación de imágenes y referentes.
Ya que es un Kodama remake, puede entenderse el elemento más recurrente, aunque sea alegóricamente, tanto como la presencia de variaciones, remakes y reescrituras de textos de Borges, como hacen los autores Mauro Roa, Francisco Javier Pérez o Doménico Chiappe. Unos textos que vendrían a poner en claro la legitimidad de mantener una relación favorable con la tradición, que por lo mismo sume, en lugar de restar. Una idea muy próxima al modelo de pensamiento “de segunda mano” que expresaba Luis Macías en la película del Proyecto Nocilla, en tanto estrategia que apuntaba hacia formas de gestión de la información más flexibles y abiertas. Así, y aunque el aparato legal no siempre lo refleje, prácticas como la apropiación y el remake constituyen en estos momentos mecanismos de creación no sólo legítimos, sino ampliamente legitimados por el imaginario social.
Como ha apuntado Fernández Porta, el problema que plantea esta polémica tiene más que ver con cuestiones estéticas que con la propia legislación, que en lo que a ello respecta resulta, si no obsoleta, fuera de tiempo. Viendo las consecuencias que su aplicación ha tenido en una trayectoria creativa como la de Agustín Fernández Mallo, no parece un exceso diagnosticar cierto retraso cultural; primero por estar juzgándose una conciencia creativa como si fuera una técnica intercambiable y, segundo, por apelar a criterios difícilmente sostenibles en relación a la propuesta estética de El Hacedor (de Borges), Remake. Se ha hablado de “un modo obsoleto de entender lo que es una marca” (Germán Sierra), pero sobre todo parece un modo obsoleto de entender lo literario ahora. Sin embargo, se trata de un caso lamentable que quizá sirva como revulsivo ante un problema cada vez más agresivo en relación al tratamiento de la creación contemporánea, como son los derechos de los autores frente a la gestión de los derechos de autor. Por lo que puede entenderse la relevancia de que un fanzine haya asumido temática y críticamente esta polémica, incluso participando del mismo ejercicio de vaciado y apropiación de Borges, atendiendo para ello a su disponibilidad en forma de tradición. Pues, al fin y al cabo, su respaldo intertextual sucede más allá de la cita visible.
Por último, lo que se constata con esta tendencia artesanal es la operatividad y legitimidad de una ética muy concreta, cuyas coordenadas estéticas aún están pendientes de escritura legal. Sobre todo por tratarse de contextos en los que ya no importa tanto el origen como la funcionalidad de los materiales. Un giro cualitativo que evidencia la brecha actual entre las nociones de estrategia y actitud, fundamental para poder apreciar una forma distinta de percepción y de relación con el entorno como es ésta.
Notas:
FERNÁNDEZ PORTA, Eloy (2008), Homo sampler. Barcelona: Anagrama
MARANDOLA, Marco (2005), ¿Un nuevo derecho de autor? Introducción al copyflet, acceso abierto y creative commons. Barcelona: Derechos de autor.
VARELA, Juan (2010), “La propiedad ya no importa”, Público, 26/12/2010
Imágenes:
Mercedes Díaz Villarías
El Juguete rabioso 1
5000 Negros Fanzine
Económicos. Catálogo
5.12.11
[20] Artesanía / Apropiación / Escritura / Fanzines
Tendencias de una nueva artesanía literaria: la apropiación revisada desde la escritura de fanzines
Texto originalmente publicado en SalonKritik
Parte (1)
Como ha podido comprobarse en los últimos años, es frecuente que tanto
críticos como creadores anoten la emergencia de una nueva cultura del uso
(pero de un uso parcialmente artesanal, en un sentido estricto del
término), en ocasiones asimilada a los discursos derivados de la lógica
DIY, la noción de autogestión. Teniendo en cuenta la reciente aparición
de autoediciones, libros de artista, obras numeradas, publicaciones sin
tirada offset y fanzines de distinta naturaleza, parece estar
confirmándose una pulsión alternativa (no regresiva ni antitética) a la
impuesta por las instancias de mercado y de publicación actuales. Un revival
de los modelos de manufactura y artesanía editorial previos, que sin
embargo no implica una creación al margen de la tecnología y los medios
actuales de difusión y distribución de contenidos. Antes al contrario,
parece consistir en el aprovechamiento del carácter híbrido propio de
esta época (pensando en el diseño, pero también en la posibilidad de
creaciones poliestéticas, en la convergencia de distintas
textualidades). Lo cual, a su vez, habría generado una oferta y una
demanda de este tipo de productos, por lo general en constante
definición e implementación.
Así ha ocurrido con la recuperación de la idea de oficio, pero también
de ciertas formas y formatos tradicionales adaptados a los requisitos
que conlleva la creación en estos momentos. Puede pensarse en las
ediciones numeradas o generadas bajo demanda, o en la emergencia de
publicaciones zine de carácter literario y creativo; e incluso
en la utilización de este género en contextos tradicionalmente ajenos al
mismo. Así quedó demostrado con el catálogo ECONÓMICOS de la
exposición realizada en el MNCARS, en 2011, de Efrén Álvarez, que fue
presentado como un fanzine, porque así lo exigía el propio proyecto (y
discurso) del autor. Un formato hoy revalorizado, que además funciona
como laboratorio o antesala de aquello que convulsa la escena literaria
en un determinado momento (tanto es así, que por el hecho de
autogestionarse y contar con menos constricciones editoriales y de
periodicidad, pueden aparecer en tiempos más breves, agilizando de esa
manera los contenidos, pero también la actualidad de los mismos).
En este sentido, puede hablarse de un regreso al viejo estilo (tal y
como ocurriría con el pulso retro de algunas vertientes relacionadas con
la moda o el diseño de interiores), si bien estas prácticas no siempre
conllevan una minusvalía estética, es decir, una descarga esteticista.
¿Puede hablarse de nostalgia? Tal vez, pero no de falta de medios o
herramientas técnicas y tecnológicas, puesto que este tipo de soluciones
constituye una posibilidad más para la construcción de un discurso en
estos momentos. No obstante, ésa sería la razón por la que a menudo
estas obras van unidas a un carácter próximo al fetiche o al estatus de
culto, cuando dependería sobre todo de la coherencia que se alcance su
solución discursiva.
Lo que se quiere decir con esto es que la recuperación de un proceso
artesanal ya no implica, o al menos no por necesidad, situarse al margen
de los avances técnicos y tecnológicos (como tampoco de las exigencias
del mercado); sino asumir esos factores como contexto natural de
creación y, por tanto, como posibilidad favorable para la misma.
Teniendo esto en cuenta, resulta pertinente considerar la dimensión
pragmática ligada a estas prácticas, que a pesar de ser permeables a las
tendencias creativas de la actualidad, no siempre asumen los
condicionamientos de su industria, que en lugar de facilitar el proceso
de publicación, lo extienden hasta la (posible) obsolescencia de la
propuesta. En este sentido, cabe hablar de un circuito más flexible de
producción, edición, distribución y promoción de una obra, que
centraliza en un sujeto (o varios, pero siempre escasos) el programa de
trabajo. Si esto es posible, es por la voluntad personal de creación,
pero también por el hecho de que cada vez son más las herramientas de
edición y maquetación disponibles en la red de forma gratuita. Son
plataformas on line de autoedición, aplicaciones de
implementación textual o herramientas para la incorporación de nuevas y
diferentes textualidades; que además de facilitar el procedimiento de
trabajo, se acomodan a una forma distinta de temperamento creativo o, si
se prefiere, a condiciones estéticas basadas en ese tipo de
estrategias.
Puede pensarse, entonces, que lo que se plantea a la luz de estas
circunstancias no es la resolución de una dificultad (por ejemplo, de
acceso al mercado editorial), sino una actitud creativa que, por basarse
principalmente en la autogestión, permite hablar de singularidad, pero
sobre todo de independencia estética. Uno de los casos más recientes es
el de la obra THIS IS YOUR HOME NOW (Autoedición, 2011) de
Mercedes Díaz Villarías, generada al margen de la cadena habitual de
edición, publicación y distribución de un texto. Pero también Un hombre cae de un edificio
(Autoedición, 2011) de Raúl Quirós, donde además la tecnología aparece
incorporada estructuralmente en la obra, y no únicamente para su
elaboración y gestión editorial. Es decir, más manufactura, pero a
través de una lectura ampliada (o extendida) del término.
Lo que cabe imaginar, por otro lado, es que la combinación de estos
factores puede llevar, en ocasiones, a la revisión de la normativa
actual sobre la gestión de los derechos de propiedad intelectual; sobre
todo en proyectos en los que los procesos de manufactura y sampleado son
los propios contenidos. Pues es al profundizar en la lógica de estos
mecanismos, cuando surgen cuestiones como la necesidad de desarrollar y
gestionar licencias más flexibles (o bien de actualizar las ya
existentes); de forma que resulten menos constrictoras y, por tanto, más
adecuadas a los mecanismos de producción y consumo del discurso
cultural propio de estos momentos. Dicho de otra forma, se trata de
convertir la propiedad intelectual en un código más permeable a su
propio tiempo y, por tanto, más próximo a las necesidades de obras que
se basan en la apropiación de contenidos, la cita, el remake o la
postproducción de materiales ya existentes.
Si esto es algo habitual, aceptado y celebrado en otros ámbitos de
creación (a pesar de que aún haya notables excepciones) no se entiende
que la ley de la propiedad intelectual siga sin manifestar apoyo alguno
hacia la posibilidad de una gestión abierta del legado cultural. Se
intuye, por tanto, que no se trata solamente de una cuestión de
derechos, sino del negocio derivado de ello, puesto que hablar de una
modificación de la ley de propiedad intelectual no conlleva (o no por
defecto) la supresión de esos derechos. A este respecto, conviene
mencionar que lo interesante de esta situación es que la demanda de
cambio no se debe a una ocurrencia puntual, sino a la expresión de una
necesidad puesta de manifiesto de forma conjunta por autores, espacios
de creación, modelos de trabajo, y medios; ya que con el tiempo habrían
ido surgiendo muestras favorables de modelos de creación, gestión y
negocio basados en estas otras coordenadas (e incluso en relación a la
financiación de proyectos –crowdfunding– de forma participativa y abierta).
Como apuntaba Juan Varela en un artículo titulado “La propiedad ya no
importa” (Público, 2010), en la actualidad hacen faltan nuevos modelos
de mercado, puesto que “hay negocio. Pero no el de siempre”; quizá
porque lo que ha cambiado en estos años es la relación que se tiene con
los objetos de consumo y, por tanto, con la propia gestión del legado
cultural, al que ya no se accede (ni se asimila) del mismo modo. En este
sentido, y porque la práctica suele gozar de mayor agilidad que la
teoría, una parte significativa de la creación literaria de estos
momentos vendría a legitimar no sólo estas coordenadas, sino el hecho de
que se hayan convertido en matriz de una actitud estética, cuya
relevancia no se debe tanto a los procedimientos de creación utilizados
(que no constituyen una novedad per se), como a la constatación, a través de ello, de una nueva génesis creativa.
[...]
2.12.11
[19] Contornos de la narrativa española actual

En Castilla, Revista de estudios literarios de la Universidad de Valladolid, se publicó hace unas semanas un artículo sobre la obra colectiva Contornos de la narrativa española actual (2000-2010), coordinada por Palmar Álvarez Blanco y Toni Dorca.
En concreto, la obra se articula en torno a dos bloques temáticos, críticos y creadores, a pesar de que no siempre quede así aclarado el carácter de los artículos. No obstante, se trata de un volumen cuyo objetivo es la revisión integral de las circunstancias próximas a la creación narrativa en España, tomando como punto de referencia un marco cronológico caracterizado por importantes y diversas transformaciones estructurales.
Como puede intuirse, es un proyecto ambicioso, que por lo mismo requiere articular un amplio conocimiento de las formas de producción del discurso literario en ese periodo; pero también una pluralidad de direcciones estéticas, temáticas, genéricas, técnicas y promocionales; igualmente pertinentes a la hora de adoptar esa perspectiva.
El artículo, con mi lectura sobre el volumen, puede encontrarse en el número 2 de la revista, año 2011.
También aquí.
En concreto, la obra se articula en torno a dos bloques temáticos, críticos y creadores, a pesar de que no siempre quede así aclarado el carácter de los artículos. No obstante, se trata de un volumen cuyo objetivo es la revisión integral de las circunstancias próximas a la creación narrativa en España, tomando como punto de referencia un marco cronológico caracterizado por importantes y diversas transformaciones estructurales.
Como puede intuirse, es un proyecto ambicioso, que por lo mismo requiere articular un amplio conocimiento de las formas de producción del discurso literario en ese periodo; pero también una pluralidad de direcciones estéticas, temáticas, genéricas, técnicas y promocionales; igualmente pertinentes a la hora de adoptar esa perspectiva.
El artículo, con mi lectura sobre el volumen, puede encontrarse en el número 2 de la revista, año 2011.
También aquí.
17.5.11
[18] eppur si muove
REDACCIONES

Acaba de aparecer este libro colectivo, Redacciones (Caslon, 2011), en el que participo con un capítulo a propósito de la idea de literatura de las nuevas tecnologías que se ha perfilado también en este blog.
Reproduzco el índice de contenidos:
-Mallas de protección. La codificación del yo en la Era Comunicativa [Ernesto Castro]
-Necesidades -en plural- ante una literatura de las nuevas tecnologías [Jara Calles]
-Nocilla Sessions [Miguel Espigado]
-¿De dónde ha salido toda esa gente? The Vampire in the Hole y Un hombre cae de un edificio.com como nueva forma de producir cine y literatura en red [Raúl Quirós]
Del prólogo a la obra se ha encargado Vicente Luis Mora,
Antes, todo esto era campo
[extractos]
Estamos en un momento histórico en el que pensar es más complicado que nunca. No solo porque contemplamos como ángeles de la Historia miles de años de pensamiento admirable a nuestras espaldas, sino porque cada vez es más complicado saber para qué (¿para quién?) pensamos. [...] Sin salir de este texto, Ernesto Castro describe la espectralización del yo contemporáneo, su parcial conversión en fantasma virtual (si bien un fantasma deseante), mientras Jara Calles recuerda al sujeto radicante de Bourriaud, caracterizado por oscilaciones y disociaciones. ¿Para revigorizar las prácticas artísticas? Pero si Miguel Espigado nos hará ver más adelante que carecemos de una terminología apropiada para ciertos fenómenos estéticos, y Raúl Quirós plasmará las terribles resistencias del mercado a los cambios...
[...] El trabajo de cada uno de estos ensayistas es muy diferente. Sus referencias también son distintas, no hay un solo autor citado por todos. Sería complicado buscar nexos de unión entre ellos, aunque creo encontrar uno. la preocupación por el concepto de reconocimiento.
Dejo también la web de la editorial
____ es un honor haber trabajado con todos ellos en este proyecto.

Acaba de aparecer este libro colectivo, Redacciones (Caslon, 2011), en el que participo con un capítulo a propósito de la idea de literatura de las nuevas tecnologías que se ha perfilado también en este blog.
Reproduzco el índice de contenidos:
-Mallas de protección. La codificación del yo en la Era Comunicativa [Ernesto Castro]
-Necesidades -en plural- ante una literatura de las nuevas tecnologías [Jara Calles]
-Nocilla Sessions [Miguel Espigado]
-¿De dónde ha salido toda esa gente? The Vampire in the Hole y Un hombre cae de un edificio.com como nueva forma de producir cine y literatura en red [Raúl Quirós]
Del prólogo a la obra se ha encargado Vicente Luis Mora,
Antes, todo esto era campo
[extractos]
Estamos en un momento histórico en el que pensar es más complicado que nunca. No solo porque contemplamos como ángeles de la Historia miles de años de pensamiento admirable a nuestras espaldas, sino porque cada vez es más complicado saber para qué (¿para quién?) pensamos. [...] Sin salir de este texto, Ernesto Castro describe la espectralización del yo contemporáneo, su parcial conversión en fantasma virtual (si bien un fantasma deseante), mientras Jara Calles recuerda al sujeto radicante de Bourriaud, caracterizado por oscilaciones y disociaciones. ¿Para revigorizar las prácticas artísticas? Pero si Miguel Espigado nos hará ver más adelante que carecemos de una terminología apropiada para ciertos fenómenos estéticos, y Raúl Quirós plasmará las terribles resistencias del mercado a los cambios...
[...] El trabajo de cada uno de estos ensayistas es muy diferente. Sus referencias también son distintas, no hay un solo autor citado por todos. Sería complicado buscar nexos de unión entre ellos, aunque creo encontrar uno. la preocupación por el concepto de reconocimiento.
Dejo también la web de la editorial
____ es un honor haber trabajado con todos ellos en este proyecto.
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